Todo el año

La ficha que usas todo el año.

Sus vacunas, su cartilla, su chip y sus fotos. Es la mitad de Mascottie que se abre un martes cualquiera — y la que hace que el día malo, si llega, salga mejor.

Qué guarda

Quién es

Especie, raza, color, tamaño, tipo de pelo, sus fotos y el número de chip. Una ficha existe por sí sola: no hace falta publicar nada.

Lo que viene

Las próximas citas y vacunas, en un calendario que junta a todos tus animales. Lo atrasado también sale, que es justo lo que hay que ver.

La cartilla

El registro de lo que ya está hecho, agrupado por lo que es: «la última antirrábica, hace catorce meses». Con las notas del veterinario y los documentos.

Lo suyo

Alergias, enfermedades crónicas, el peso. Lo que hace falta tener a mano cuando te preguntan en una consulta y no te acuerdas.

Los avisos se cuentan desde el día real

Marcas una vacuna como puesta, dices qué día fue, y el siguiente aviso se calcula desde ahí — no desde la fecha que estaba prevista.

Parece un detalle y es el caso que más importa: si te retrasas tres meses con la vacuna anual, la siguiente toca un año después de habérsela puesto. Sumar un año a la fecha que estaba prevista te la pondría en el día equivocado precisamente cuando has ido tarde.

Lo que no hacemos

No te decimos qué vacuna toca

Y no es un descuido: es la parte de esto que hay que hacer bien.

  • El intervalo lo pones tú, con lo que te haya dicho tu veterinario.
  • Las pautas cambian por país y por comunidad autónoma —la antirrábica es obligatoria en unas y no en otras—, por especie, por el riesgo del animal y hasta por la marca de la vacuna: hay unas que se ponen cada año y otras cada tres.
  • No existe una tabla correcta que meter en una app, y equivocarla significa que alguien se salta una cita real o vacuna de más.

«Antirrábica — la última, hace 14 meses.» Esto sí te lo decimos, porque es un hecho sobre tus datos. «Te toca la antirrábica» no, porque eso no lo sabemos.

Y se comparte, que es la mitad del sentido

Con la clínica, sin instalar nada

Un enlace temporal con el historial y los documentos. Se abre en el ordenador de la consulta, y desde ahí pueden proponerte la próxima cita.

Con quien cuida del animal

Tu pareja, tu familia, quien lo tiene en acogida. Puede ver la ficha y apuntar lo que pasa sin llamarte: los dos veis el mismo calendario.

Y se cede entera

Cuando un animal cambia de familia, la ficha se va con él: su historial, sus vacunas y sus documentos. Quien la recibe no empieza de cero.

Tú decides quién puede qué

Con el enlace que le das a la clínica sólo se puede mirar, y caduca solo. Dejar que alguien apunte cosas en la ficha es otra cosa: se invita una vez, la invitación dura un día y queda apuntado quién la aceptó.

Por qué esto y el tablón van juntos

Porque una app que sólo sirve para perder animales no la tiene nadie instalada el día que pierde uno. Y porque la ficha es la que trae el dato que lo cambia todo: el número de chip. Con él en la ficha, quien encuentre a tu animal a cuatrocientos kilómetros puede avisarte, sin que ninguno de los dos sepa quién es el otro.

Cómo funciona el tablón

Todavía en pruebas

La estamos probando con un grupo pequeño antes de publicarla en las tiendas de aplicaciones. Si quieres que te avise cuando esté, o llevas una protectora o una clínica y te interesa, escríbeme y te contesto yo.

hola@mascottie.com